Las obras para la recuperación y adecuación de la zona verde en Vaguada de la Urbanización La Llomayna de Vilamarxant han comenzado ya. Se trata de una acción que ha podido realizarse gracias al Programa de ayudas urgentes dirigidas a mancomunidades de municipios afectados por los daños producidos por el temporal de viento y lluvias iniciado en la Comunitat Valenciana el 29 de octubre de 2024, dentro de la Actuación de Cohesión entre Destinos de la Comunitat Valenciana.

Se trata de un proyecto financiado con los fondos NextGenerationEU de la Unión Europea, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, la Mancomunidad Camp de Túria ha recibido la misión de gestionar 750.000€ junto al resto de municipios afectados.

El municipio de Vilamarxant va a poder desarrollar tres proyectos que mejoren las consecuencias provocadas por la DANA de 2024. En concreto, las obras de este ya han comenzado con un presupuesto de 72.402,48 euros.

Bétera, Casinos, Benaguasil, Riba-roja de Túria y Llíria también están coordinados por la Mancomunidad Camp de Túria para desarrollar diferentes proyectos en sus municipios.

La actuación en La Llomayna de Vilamarxant consiste en la limpieza y adecuación de la zona verde con una superficie de 5.900 m2 en la vaguada de la  urbanización La Llomayna, centrándose en el cauce temporal gravemente afectado por la DANA, y la creación de un arboretum para potenciar su uso público y turístico. En definitiva, se trata de actuar para para restaurar el área, prevenir riesgos climáticos, y atraer visitantes. Para ello se va a limpiar de escombros, sedimentos y vegetación dañada. Se van a reforzar los taludes del cauce para proteger contra la erosión; se van a plantar especies autóctonas de bajo riesgo de incendios, integradas en el arboretum, para reforzar la cohesión del suelo y minimizar la erosión.

Además se va a instalar un sistema de drenaje permeable y señales educativas que describan las especies del arboretum, los riesgos climáticos (inundaciones, erosión), y la importancia del cauce como ecosistema, promoviendo un uso responsable y enriqueciendo la experiencia de residentes y turistas.

En definitiva, esta actuación, a la que se le sumarán otras dos más en otros puntos del municipio, transforma la vaguada en un arboretum resiliente y atractivo, combinando la restauración del cauce con un espacio recreativo, educativo, y turístico que refuerza el valor paisajístico de La Llomayna y su seguridad frente a eventos climáticos.